La ovinocultura como una alternativa para la diversificación ganadera en el estado de Chihuahua

Mario H. Esqueda Coronado. Campo Experimental La Campana –INIFAP.
Unión Ganadera Regional Especializada de Ovinos y Caprinos de Chihuahua.

INTRODUCCIÓN.
La ovinocultura es una actividad que  ha mostrado un fuerte desarrollo a nivel nacional  en los últimos nueve años.   Este incremento se ha debido principalmente al  aumento en el consumo de carne de cordero,  a un mayor  precio de venta,  a una  mayor integración de los productores para su comercialización, así como a la adaptación, rusticidad  y prolificidad que ha mostrado el ganado ovino de pelo.

Consumo de carne de ovino a nivel nacional.

Actualmente se consumen cerca de 100 mil toneladas de carne de borrego por año.  En la figuras 1 y 2 se muestra la gran brecha que existe entre la producción que tenemos actualmente en México y el consumo aparente, en donde se observa   que  no satisfacemos ni el 40 % del consumo Nacional.  Para el año 2003, la producción nacional solo cubrió el 38 % del mercado, el 62 % restante fue a través de importaciones (Arteaga, 2003).

Figura  1.  Relación entre el consumo nacional de carne de ovino y la producción nacional (miles de toneladas).

Las importaciones durante 2002  fueron de 47,000 toneladas de carne   congelada  (costilla, falda, cuello y espaldilla). El barbacoyero las mezcla con carne fresca nacional. Además se importaron 450 mil ovinos vivos para el abasto, lo que representa aproximadamente otras 18 mil toneladas de carne.
Las importaciones de carne congelada provienen de  Australia y Nueva Zelanda (89 %), Estados Unidos (9%) y  Chile (2%), mientras que el ganado   en pie proviene  de Estados Unidos (92 %),  Canadá (2 %)  y Australia (6%).   Recientemente, la introducción de ganado en pie de Estados Unidos se ha detenido debido a problemas sanitarios.
La Figura 2 muestra como se ha incrementado el consumo de carne de ovino  a nivel nacional, en donde se observa que existe una amplia demanda en el mercado nacional, que actualmente es ocupada por las importaciones, ya que la demanda está creciendo a un ritmo mayor que la producción nacional, por lo que se requieren acciones de fomento para aumentar la productividad.
En los últimos nueve años el consumo se incrementó casi en un 100 % al pasar de  50 mil a cerca de 100 mil toneladas de carne de ovino por año, mientras que la producción Nacional solo se ha incrementado en poco más de siete mil toneladas (23 %).  Cabe resaltar que el 95 % de ese consumo nacional  se  concentra en la barbacoa  para  el centro del País (Arteaga, 2003).  

 


Figura 2. Tendencia en el Consumo Nacional Aparente y la Producción Nacional  (miles de toneladas)  (García et al., 2001; Arteaga 2003).

Inventario  de ovinos.

El inventario   nacional  es  de poco más de  seis millones de cabezas (6,050, 000), en donde sobresalen por su productividad los Estados de México, Hidalgo y Veracruz con un 40 % de la Producción Nacional.
Por su parte, el estado de Chihuahua cuenta con un inventario de alrededor de 60,000 cabezas, (cerca del  1% del inventario Nacional) se ubica en el lugar 21 a nivel nacional con una producción de 326 toneladas de carne, lo que representa también menos del 1% de la producción Nacional.

Situación actual de la ovinocultura en el estado de Chihuahua.

La actividad  de la cría de ovinos está teniendo un incremento importante  en el Estado, especialmente durante los últimos dos años, este repunte se ha debido principalmente a los siguientes factores:

El precio en pie del ovino ha tenido incrementos importantes. Actualmente en el estado de Chihuahua se comercializa el cordero de 35 a 45 kg  a un precio que fluctúa entre los  $ 20 y 22  por kg. Anteriormente  el precio era fijado por acopiadores locales y se encontraba entre  $ 10 y 12 por kg.

  1. Esta comercialización se realiza a través de la Unión Ganadera Regional Especializada de Productores de  ovinos y Caprinos de Chihuahua, lo  cual le ha dado fortaleza a la comercialización.
  2. La actividad ofrece un adecuado margen de utilidades, ya que el cordero se vende engordado, lo cual le permite al productor obtener un valor agregado. Además, no se depende de las exportaciones para su venta, ya que se ofrece al mercado nacional.
  3. Se ha incrementado la  demanda a nivel nacional en más de un 80 %, mientras que la productividad solo ha crecido en un 23 %.
  4. Se cuenta con las razas de ovinos adecuadas a la región, que ofrecen rusticidad, prolificidad  y desarrollo en engorda, información que se presentará en el próximo número de esta revista.
  5. Debido a este desbalance entre productividad  e importaciones el Gobierno Federal y Estatal  han implementado acciones  para estimular la productividad a través del incremento en los apoyos de alianza para el Campo
  6. También, ha surgido una ovinocultura empresarial en la que además de los productores  que llevan  años en esta actividad, se han involucrado profesionistas y empresarios, que  han puesto gran empeño en el desarrollo de esta  explotación.
  7. Todos los puntos anteriores obedecen a  que la explotación de ovinos de pelo se ha visto como una excelente alternativa, los cuales han mostrado una gran adaptación a las condiciones del estado de Chihuahua, esta productividad se ha manifestado  a través de un mayor porcentaje de pariciones, una mayor prolificidad (número de crías) y una  excelente rusticidad, en comparación con los borregos de lana  que han visto decrecer sus inventarios debido al bajo costo de la lana.

De acuerdo a la información anterior, el  País necesita incrementar fuertemente la producción de carne de ovino, especialmente el estado de Chihuahua, el cual cuenta con un amplio potencial para el desarrollo de esta actividad, con lo cual se disminuirán en forma importante las importaciones de carne  y la consecuente reducción en la fuga de divisas.

Características productivas de los ovinos de pelo.

A continuación se presentan algunas variables productivas de los ovinos, de las cuales se ha derivado la aceptación que han tenido por los productores.

Edad al empadre.
Las corderas o primalas pueden empadrarse desde los siete meses de edad, siempre y cuando hayan recibido una alimentación adecuada, y tener su  primer parto al año de edad. Esta precocidad permite tener ingresos a un menor plazo  en comparación con los bovinos, que requieren aproximadamente de  dos y medio a tres años.

Periodo de gestación.

En la hembra ovina  es de 144 a 148 días, con ello se pueden logran  tres partos cada dos años.

Crías por parto.

Un productor promedio con ovinos de pelo tiene 1.5  crías por parto, con las razas adecuadas y un buen manejo se pueden lograr alrededor de 1.8 crías por parto.

Porcentaje de pariciones.

En la ovinocultura es común encontrar  porcentajes de pariciones superiores al 80 %, con un buen manejo es posible tener más de un 90 % de pariciones.

Conversión alimenticia.

Dependiendo de la raza y del tipo de alimentación, en  ovinos en engorda se tienen conversiones alimenticias de  3.5 a 5.0 kg  de alimento,  consumido por kg de carne producido. En bovinos la conversión alimenticia es de 7.0 a  9.0  kg de alimento por  kg  de  carne producido. 

Todos estos parámetros mencionados permiten que el productor tenga  un ingreso  en diferentes épocas del año, en comparación con la ganadería bovina, en donde sus ingresos se concentran principalmente a finales del año.