RASTREABILIDAD

Dr. José Alejandro Ramírez Godínez
Facultad de Zootecnia.
Universidad Autónoma de Chihuahua.

            El asunto de la trazabilidad ó rastreabilidad de animales en pie y/o de sus productos al hato de origen fue marcada como una de las principales prioridades que se acordaron en la Conferencia de la Carne de las Cinco Naciones, concluida en Cancún, México el 15 de Noviembre  de 1997, donde participaron representantes ganaderos de Australia, Canadá, Estados Unidos de América del Norte, Nueva Zelanda y México. Esto desde luego con la finalidad de continuar estimulando la adopción de tecnologías y sistemas modernos, tales como el Análisis y Control Crítico de puntos de Riesgo y el aseguramiento de la calidad, para avanzar en materia de seguridad de los alimentos, calidad del producto, salud animal y protección del ambiente.
 Es muy difícil avanzar en el mejoramiento de la blandura de la carne (principal reto de la carne de bovino) y de sanidad animal, sin poder determinar el hato de origen de un animal en particular que produjo carne de mala textura o que presentó problemas de salud al momento de la inspección post-mortem. Fue precisamente por lo anterior que se acordó trabajar conjuntamente en desarrollar un marco de referencia internacional adecuado para el sistema de identificación animal que satisfaga los requerimientos mundiales y ofrezca una retroalimentación para estimular la capacidad de los productores.

Sin embargo, por algunos años hubo un olvido por parte de los productores de algunos países de ese compromiso en particular. Ahora cada país debe de implementar un sistema nacional de identificación individual, aunque esto se puede interpretar como un mandato que atenta contra la libertad y soberanía nacional. Tal vez sí lo sea, pero en el mundo globalizado moderno parece ser el precio que se tiene que pagar si se desea continuar en el mercado internacional de la carne, el cual cada vez es más dinámico, con un mayor volumen de comercialización entre países, pero que puede ser desvastado por la presencia de una enfermedad exótica. Muchos estudios serios demuestran que la principal preocupación del consumidor (ama de casa)  cuando compra carne de bovino  es lo impredecible de la blandura, lo que la hace tener una gran desventaja en comparación con la carne de otras especies como el pollo ó el cerdo.

En el caso de México, y en particular el estado de Chihuahua, fue hasta que se presionó por parte del Comité Binacional para la Erradicación de la Tuberculosis Bovina que se continuó trabajando enérgicamente en la erradicación de esta controvertida enfermedad. Cuando en los rastros de los Estados Unidos  se sacrifica un bovino de origen mexicano y resulta con lesiones, confirmándose posteriormente  positivo a tuberculosis, lo peor para la campaña sanitaria y para México ó el Estado en particular es no dar con el hato de origen, o bien, no encontrar la enfermedad en el supuesto hato que se señala como el de origen según los registros de movilización, limitando el progreso en la erradicación de la enfermedad y más especialmente afectando la credibilidad en los controles de movilización intraestatal. En el mundo actual no es concebible el que no se pueda dar con el hato de origen de un animal destinado para consumo humano.

En particular, el estado de Chihuahua implementó desde Abril del 2002 el arete verde con un número consecutivo, como una herramienta para lograr dar con el hato de origen de un animal en caso que se requiriera. El arete verde desde luego ha sido muy criticado por los mismos ganaderos, pero bueno, es un sistema muy sencillo que si se hicieran las cosas como deben hacerse funcionaría para satisfacer nuestras necesidades actuales. Quienes deben de encargarse de hacer las cosas bien son los mismos ganaderos, son los que tienen la necesidad de cumplir cabalmente con las disposiciones del mercado internacional. No se trata de poner un arete verde en los animales a movilizar por cumplir, se trata de que el arete verde sirva para dar con certeza con el hato de origen cuando así se requiera.  Otros Estados, como Sonora, ya desde hace algunos años cuentan con un sistema de identificación  de hato de origen, y otros desde luego trataron de implementar su propio sistema.

Debido a las divergencias en los aretes para el hato de origen entre los estados de México, el gobierno federal a través de la SAGARPA, está tratando de implementar el Sistema Nacional de Identificación Individual del Ganado (SINIIGA). Igualmente será responsabilidad de todos el que este nuevo sistema de identificación nacional funcione adecuadamente para lo que fue creado. Es muy difícil que un sistema sea perfecto y que cumpla con las expectativas de todos los ganaderos y de todos los involucrados en el sistema producto carne. Lo que sí es seguro es que damos con el hato de origen cuando  se requiera o estaremos fuera de los mercados internacionales. 

Chihuahua exportó con permiso de Chihuahua en el 2003, 318,714 becerros y novillos, 19,196 novillos de Rodeo y 150,703 becerras y vaquillas, haciendo un total de 488,613 cabezas. En lo que va del año, hasta Junio del 2004, las cifras son 124,846 becerros y novillos, 10,970 novillos de Rodeo y 67,066 becerras y vaquillas. La pregunta es, ¿será la exportación el principal mercado de la producción del estado de Chihuahua?. Así como tuvimos que regionalizar el  Estado para controlar la movilización entre zonas de alta y baja prevalencia de tuberculosis bovina, así será necesario, que documentemos con confiabilidad lo que sale de cada rancho, ejido, etc., para exportación, o nos cerraremos muy pronto las puertas.

Canadá, Nueva Zelanda, La Unión Europea y El Reino Unido cuentan con sistemas de identificación animal obligatorio. El sistema australiano es voluntario y solo obligatorio en un Estado, y los Estados Unidos Americanos están preocupados por implementar un sistema electrónico de identificación  animal individual confiable para salud animal y calidad alimentaría. La Asociación Americana de Salud Animal (USAHA), aceptó que para el 1ro. de julio del 2005 todo animal que se mueva entre Estados debe de contar con la identificación oficial de los Estados Unidos de América, incluyendo bovinos, pequeños rumiantes, cerdos y 11 especies de animales producidos en acuacultura. Es posible que este sistema nacional sirva para alimentar información para cumplir con el famoso sistema COOL (etiquetado del país de origen), el cual es una herramienta para el mercado de la carne. 

México no se puede quedar atrás, tenemos la obligación de implementar un sistema de trazabilidad que cumpla con el principal objetivo de dar con el hato de origen y, tal vez ir más allá, que sirva para tener un acta de nacimiento de cada animal que se produce y que sirva no solamente para cuestiones sanitarias sino además para el mejoramiento genético de lo que producimos para satisfacer las demandas del consumidor. ¿Parece ridículo?. Así se escuchaba cuando nos pedían la prueba negativa del hato para poder exportar,  y ahora como va a perjudicar a los criadores y exportadores de ganado con cuernos?

Es recomendable a la vez que un sistema nacional de identificación sea de bajo costo, que sea redituable, que no sea complejo, que cumpla con los requisitos mínimos de todos los sectores, sea neutral en el mercado y que sea flexible y fácilmente adaptable a nuevas tecnologías. Estoy totalmente seguro que con un cierre de frontera, seremos capaces de implementar un sistema que vaya más allá de los requerimientos internacionales.

Recomiendo ampliamente que los ganaderos del estado de Chihuahua, quienes dependemos en mucho de la exportación de ganado a los Estados Unidos de América del Norte, valoremos el beneficio de un sistema de identificación confiable por la viabilidad de nuestra ganadería.